Síndrome post-aborto

El síndrome post-aborto es el nombre que se da en medicina a las perturbaciones emocionales y psíquicas que experimentan las mujeres que han abortado. Es un conflicto que se crea en la mujer entre su papel de madre y el papel que desempeña en la destrucción de la vida de su niño no nacido. Este conflicto puede darse en  otros miembros de la familia (padre, abuelos) y allegados en sus respectivos roles después del aborto.

Los síntomas más frecuentes del Síndrome post-aborto son:

  • Depresión, con riesgo de suicidio.
  • Ansiedad.
  • Sentimiento de culpa.
  • Empeoramiento del cuadro psiquiátrico que existía con anterioridad.
  • Trastorno de la conducta; muchas veces como escape se hace uso del alcohol, drogas.

En algunos casos, en forma gradual y progresiva, se va desarrollando un rechazo a las relaciones sexuales con la pareja. Esto ocurre con más razón si el aborto se lo practicó presionada por él y teme que si de nuevo sale embarazada, la pareja vuelva a presionar y se repita el aborto. A veces estas crisis, en personalidades que no están bien balanceadas pueden desencadenar enfermedades mentales. También se da muy frecuentemente la depresión de aniversario, que se sitúa alrededor de la fecha del posible nacimiento o alrededor de la fecha del aborto.

Los rasgos centrales de este síndrome, son la negación y la represión. Este mecanismo psicológico de protección habitualmente funciona bien al principio, pero tarde o temprano (a veces más de 10 años después), ya no pueden manejar su situación emocional. La culpa es casi una constante, a menudo acompañada de vergüenza, pobre autoestima y posteriormente depresión. Insomnio, pena y desesperanza, pesadillas y tendencia a revivir el hecho son parte del cuadro. El suicidio, es el desenlace más grave de algunos casos que no logran superar la crisis desencadenada.

Para lograr la curación, los datos de investigación disponibles hasta el momento señalan la necesidad de:

a)    Admitir que la paciente fue partícipe de la muerte de su propio hijo.

b)   Experimentar pesadumbre por la pérdida.

c)    Buscar y aceptar el perdón de Dios.

d)   Perdonarse a sí misma.

De acuerdo con los datos conocidos, el 80% de las pacientes con síndrome post-aborto no pertenecían a ninguna Iglesia y la mayoría sabía muy poco del desarrollo fetal para la época en que fueron sometidas al Aborto. Un dato significativo es, quizá, que la curación de estos casos fue posible en parte por alguna forma de experiencia espiritual de perdón[1].

“Es más fácil sacar al niño del útero de su madre, que sacarlo de su pensamiento”.

Prof. Willke


[1] Willke, J. y B. Aborto, preguntas y respuestas. Ed. Bonum.1992.Pag.133.