Hepatitis

Hepatitis B

¿Qué es la hepatitis B?

La hepatitis B (anteriormente conocida como hepatitis del suero) es una enfermedad del higado causada por el virus de la hepatitis B. La enfermedad es bastante común.

¿Quién contrae la hepatitis B?
Cualquier persona puede contraer la hepatitis B, pero las personas en mayor riesgo incluyen:

drogadictos que comparten agujas; ciertos trabajadores del servicio médico que tienen contacto con sangre infectada;

personas que tienen sexo con múltiples parejas;

gente que viven en instituciones tales como centros de problemas del desarrollo;

pacientes de hemodialisis;

ciertos contactos en la casa de una persona infectada.

¿Cómo se trasmite el virus?

El virus de la hepatitis B se encuentra en la sangre y, con menor frecuencia, en la saliva, el semen y otras secreciones ó fluídos corporales de una persona infectada. Es trasmitido por el contacto directo con los fluídos corporales infectados, generalmente por agujas ó el contacto sexual.  El virus de la hepatitis B no es trasmitido por el contacto ocasional.

 

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis B?

Los síntomas de la hepatitis B incluyen cansancio, perdida de apetito, fiebre, vómito y de vez en cuando, dolor de las articulaciones, urticaría ó ronchas. La orina puede llegar a obscurecerse, y entonces la ictericia (amarillamiento de la piel y la parte blanca de los ojos) puede aparecer. Algunos individuos pueden experimentar pocos ó ningún síntoma.

Los síntomas pueden aparecer de 1½ a seis meses después del contagio, pero generalmente en plazo de tres meses.


¿Cuanto tiempo puede una persona trasmitir el virus?

El virus puede encontrarse en la sangre y otros fluídos corporales varias semanas antes de que aparezcan los síntomas y persistir generalmente por varios meses despues. Aproximadamente 6 a 10% de los adultos infectados son portadores del virus a largo plazo; este porcentaje es mucho más alto (70-90%) para los niños infectados a temprana edad.

¿Cuál es el tratamiento para la hepatitis B?
No existe ningun medicamento ó antibiótico para tratar a una persona una vez que aparezcan los síntomas. Generalmente, reposo en cama es todo lo necesario para los casos no complicados.
 
¿Qué precauciones deben tomar los portadores de la hepatitis B?
Los portadores de la hepatitis B deben seguir buenas prácticas higiénicas para asegurarse de no contaminar directamente con su sangre ú otros fluídos corporales a las personas con las que tengan contacto directo. Los portadores no deben compartir maquinas de afeitar, cepillos de dientes ó ningún otro objeto que pueda contaminarse con sangre ú otras secreciones.  Además, los miembros de la casa que sean susceptibles, deben ser inmunizados con la vacuna contra la hepatitis B. Es importante que los portadores informen a su dentista y médico sobre su estado de portador de Hepatitis B.
¿Cómo puede prevenirse la hepatitis B?
Se dispone por varios años de una vacuna para prevenir la hepatitis B. La vacuna es segura y eficaz. Se da a todos los bebés cuando nacen y también se recomienda para la gente en condiciones de riesgo elevado que aún no se han infectado.  También está   disponible una vacuna de globulina inmune de la hepatitis B para la gente que se ha expuesto al virus.  Puede ayudar a prevenir la enfermedad si se da en el plazo de dos semanas despues de la exposición. En el caso de exponerse a la hepatitis B, consulte un doctor ó al departamento de salud local.

Hepatitis C

¿Qué es la hepatitis C?
La hepatitis C es una infección del hígado producida por el virus de la hepatitis C. Hay cuatro tipos de hepatitis viral en los Estados Unidos: hepatitis A (anteriormente llamada hepatitis infecciosa), hepatitis B (anteriormente llamada hepatitis del suero), hepatitis C (anteriormente conocida como hepatitis no-A no-B) y hepatitis D (hepatitis delta).  La hepatitis E, otro tipo de hepatitis, se encuentra en otras areas y países tales como Asia, África y México.

¿Quién contrae la hepatitis C?
Cualquier persona puede contraer la hepatitis C, pero los que tienen riesgo más alto son las personas que han recibido transfusión de sangre, quienes utilizan drogas intravenosas, están en diálisis, ó tienen contacto frecuente con sangre (tal como trabajadores del servicio médico).

¿Cómo se trasmite el virus?
El virus de la hepatitis C es trasmitido por el contacto con sangre de una persona infectada.  Aunque no se entiende totalmente, los investigadores creen que el virus puede también ser transmitido de madre al niño dentro del vientre y durante la actividad sexual.

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis C?
La mayoría de personas infectadas con la hepatitis C no muestra síntomas de la enfermedad.  Para los que demuestran tener la enfermedad, los síntomas incluyen la pérdida de apetito, dolor de estómago, náusea y vomito.  La ictericia (amarillamiento de la piel ó de la parte blanca de los ojos) no ocurre con la hepatitis C como con la hepatitis B.  Más del 60% de individuos con hepatitis C se convierten comúnmente en portadores crónicos (a largo plazo) del virus. Estos portadores pueden no demostrar ningun síntoma.
Los síntomas pueden ocurrir dos semanas a seis meses después del contagio pero generalmente en el plazo de dos meses.

¿Cuanto tiempo puede una persona infectada trasmitir el virus?
Las personas infectadas pueden trasmitir el virus comenzando una ó más semanas antes del inicio de los síntomas y a través del curso de la enfermedad.  Los portadores crónicos del virus de la hepatitis C pueden trasmitir el virus a otros por años.

¿Cómo se diagnostica la hepatitis C?
La hepatitis C es diagnosticada examinando la sangre para los anticuerpos a la hepatitis C en los que tengan síntomas y pruebas anormales de la función hepática sugestivos de hepatitis. Otros virus y productos químicos que causan hepatitis deben ser eliminados.   Algunas personas saldrán positivas para el virus de la hepatitis C sin demostrar síntomas. Estas personas sin embargo, pueden trasmitir la enfermedad.

¿Cómo puede prevenirse la trasmisión de la hepatitis C?
Las personas con hepatitis C deben estar enteradas que su sangre y posiblemente otros fluídos corporales pueden llevar el virus y deben tener cuidado de no exponer a otros compartiendo agujas, maquinas de afeitar ó cepillos de dientes.  Las personas infectadas no pueden donar sangre porque regularmente llevan el virus por años.  Las agujas hipodermicas (de jeringas), de tatuaje y de acupuntura no deben ser reutilizadas. Las personas que pueden exponerse a la sangre en su trabajo deben utilizar guantes desechables otros objetos de protección personal.
¿Cuál es el tratamiento para la hepatitis C?
No hay medicamentos ó antibióticos específicos que se pueden utilizar para tratar a personas con la hepatitis C.

En los últimos años, las drogas para combatir el HIV -el virus que causa el sida- han demostrado ser altamente eficaces en la reducción de las muertes y la discapacidad que provoca esa enfermedad. Ahora, las empresas farmacéuticas están comenzando a testear drogas similares contra el virus de la hepatitis C, que puede ocasionar graves enfermedades del hígado y que ya ha infectado a más gente que el HIV.

“Si funcionan, podrían llegar a tener el mismo impacto que los medicamentos contra el sida”, dice el profesor Frank Chisarie, experto en virología del Scripps Research Institute, de San Diego.

Actualmente, el tratamiento de la hepatitis C se basa en la combinación de interferón alfa , una proteína del sistema inmune, y una píldora llamada ribavirina . Las versiones más modernas de esta combinación son capaces de eliminar el virus en aproximadamente el 50% de los pacientes.

Además de dejar a la mitad restante a merced del virus, los tratamientos presentan efectos colaterales que incluyen -entre otros- la anemia y la depresión.

“Necesitamos tratamientos menos tóxicos”, advierte el doctor Michael Katze, profesor de Microbiología de la Universidad de Washington.

Ni el interferón ni la ribavirina fueron creados específicamente para atacar la hepatitis C. Cada una parece dar un estímulo general al sistema inmune para ayudarlo a combatir el virus, aunque los científicos todavía no han comprendido exactamente cómo funcionan.

Pero las nuevas drogas en estudio están diseñadas para interferir con las enzimas que el virus necesita para replicarse, como la proteasa y la polimerasa. De forma similar, los medicamentos contra el sida interfieren con dos enzimas que utiliza el HIV en su replicación (proteasa y transcriptasa reversa). Algunas de las drogas contra este último virus pueden ser empleadas contra la hepatitis B, aunque no son eficaces contra el virus C, que actúa de modo diferente.

Todavía faltan algunos años para determinar si las nuevas drogas serán realmente efectivas. Pero los científicos esperan conocer, en noviembre, los resultados de las pruebas preliminares de una de las drogas, desarrollada por Boehringer Ingelheim, que podría reducir significativamente los niveles de carga viral. Otras compañías, como ViroPharma, Wyeth, Isis Pharmaceuticals e Idenix Pharmaceuticals también investigan en líneas similares.

La hepatitis C, recuerdan los médicos, se contagia a través de la sangre (por compartir agujas o por transfusiones), y raramente por vía sexual. Los contagios se redujeron a partir del control de la sangre donada (sobre todo a comienzos de los 90), pero aún existen muchas personas infectadas antes de esa fecha que no han desarrollado síntomas.

Adaptado de http://www.salud.bioetica.org/hepatitis.htm


Anuncios