Endocrinología y ciclo menstrual

Existe una íntima conexión entre el sistema nervioso central (SNC) y el endocrino (regulación hormonal).  Tan íntima que es en el eje hipotálamo-hipófisis donde se inician y desencadenan los procesos fisiológicos del ciclo menstrual.

Hormonas hipotalámicas

El hipotálamo es una glándula endocrina que forma parte del diencéfalo y se sitúa por debajo del tálamo. Libera al menos nueve hormonas que actúan como inhibidoras o estimulantes en la secreción de otras hormonas en la adenohipófisis, por lo que se puede decir que trabaja en conjunto con ésta.

El hipotálamo produce la hormona antidiurética (ADH) que actúa sobre los riñones y regula el balance de agua en el cuerpo. Además, produce la oxitocina, la cual acelera el número de contracciones en el parto, contribuye a la reubicación del útero luego del parto y estimula a las glándulas mamarias a secretar leche. En los hombres se desconoce su funcionalidad, pero se la asocia con los genitales externos y con receptores de la vesícula seminal.

Aparte de las dos hormonas de acción directa mencionadas, el hipotálamo secreta diversas hormonas o factores que regulan la secreción de hormonas hipofisarias.

Hormonas hipofisarias

La hipófisis o glándula pituitaria es la glándula que controla el resto de las glándulas, entre ellas la tiroides. Es una glándula compleja que se aloja en un espacio óseo llamado silla turca del hueso esfenoides, situada en la base del cráneo, en la fosa cerebral media, que conecta con el hipotálamo a través del tallo pituitario o tallo hipofisario.

La hipófisis está formada por tres partes:

–          Lóbulo anterior o adenohipófisis: es responsable de la secreción de numerosas hormonas (ver más adelante).

–          Hipófisis media o pars intermedia: induce el aumento de la síntesis de melanina de las células de la piel.

–          Lóbulo posterior o neurohipófisis: almacena a las hormonas ADH y oxitocina secretadas por el hipotálamo.

Hormonas sintetizadas por la adenohipófisis

Las demás hormonas son hormonas tróficas que tienen su efecto en algunas glándulas endocrinas periféricas:

La LH y la FSH son denominadas gonadotropinas, ya que regulan la función de las gónadas. La regulación de la secreción de las hormonas hipofisiarias se realiza mediante un mecanismo de retroalimentación negativa el cual se establece entre el hipotálamo, la hipofisis y los receptores específicos para cada hormona, localizado en los órganos diana. El proceso se realiza en el momento en que el sistema nervioso central recibe un estímulo, el hipotálamo recibe parte de ese estímulo y actúa sobre la hipófisis, a su vez, el hipotálamo secreta las respectivas hormonas en la adenohipófisis o libera las de la neurohipófisis; estas se incorporan a la circulación, viajan por medio de la sangre y son captados por receptores específicos ubicados en los órganos diana, un ejemplo es la captación de la TSH por parte de los lóbulos tiroideos de la glándula tiroides. En ese momento el órgano diana, que en todo caso es cualquiera de las glándulas endocrinas comienzan a secretar sus propias hormonas, con lo que se envía un estímulo al sistema nervioso, específicamente al hipotálamo, o directamente a la hipófisis con lo cual se contrarresta el estímulo inicial.

Hormonas Ováricas

Las hormonas ováricas son los estrógenos y progestágenos, que son las hormonas femeninas producidas por los ovarios, cuya producción va disminuyendo luego de la menopausia.

Los estrógenos inducen fenómenos de proliferación celular sobre los órganos, principalmente endometrio, mama y el mismo ovario. Sobre el endometrio, actúan coordinadamente con los gestágenos, otra clase de hormona sexual femenina que induce fenómenos de maduración. Los estrógenos presentan su mayor concentración los primeros 7 días de la menstruación. Al regular el ciclo menstrual, los estrógenos afectan el tracto reproductivo, el urinario, los vasos sanguíneos y del corazón, los huesos, las mamas, la piel, el cabello, las membranas mucosas, los músculos pélvicos y el cerebro. Los caracteres sexuales secundarios, como el vello púbico y el axilar también comienzan a crecer cuando los niveles de estrógeno aumentan.

Los progestágenos, también conocidos como progestógenos o gestágenos, son hormonas con un efecto similar a la progesterona, el único progestágeno natural. Todos los demás progestágenos son sintéticos, y entre ellos encontramos al levonorgestrel (la llamada “píldora del día después”). Todos los progestágenos tienen propiedades antiestrogénicas (es decir, revierten los efectos de los estrógenos del cuerpo) y antigonadotrópicas (es decir, inhiben la producción de esteroideos sexuales en las gónadas).

Ciclo menstrual

El ciclo sexual femenino humano (o ciclo menstrual) es el proceso mediante el cual se desarrollan los gametos femeninos (óvulos u ovocitos) y se producen una serie de cambios dirigidos al establecimiento de un posible embarazo. El inicio del ciclo se define como el primer día de la menstruación y el fin del ciclo es el día anterior al inicio de la siguiente menstruación. La duración promedio del ciclo es de 28 días, aunque ésta puede ser más larga o más corta. La menstruación es un proceso cíclico fisiológico de las mujeres sexualmente maduras que ocurre con una cadencia media aproximada de veintiocho días, aunque el 90% de las mujeres tiene ciclos entre 23 y 35 días. Durante la menstruación se produce un sangrado vaginal fruto de la descamación de la capa funcional del endometrio, como consecuencia de la brusca deprivación hormonal al final del ciclo femenino, cosa que se presenta si no se ha producido la implantación de un blastocito.

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